ARTE RUSO

Simbolismo y realismo en el arte de Mijail Vrubel

Escrito por arterusouv 14-06-2011 en General. Comentarios (0)

INTRODUCCIÓN

 

Muchos historiadores del arte se habrán preguntado alguna vez: ¿quién exactamente fue Mijail Vrubel? ¿Qué tendencia artística siguió? ¿Fue decadentista o clasicista? Lo más probable es que todos los que se hayan formulado esta pregunta, hayan llegado a la conclusión de que Vrubel no tiene ningún parecido con artistas anteriores o contemporáneos a él, al igual que ningún otro artista se parecerá a Vrubel.

 

Hoy en día, echándole una ojeada a la vida y a la producción artística de Vrubel, cuyas obras se caracterizan por su extraordinaria emotividad, imaginación y virtuosismo técnico, no cabe duda de que fue uno de los grandes maestros del arte ruso. La verdadera esencia de las pinturas de Vrubel es el silencio. Un silencio que sin embargo se puede escuchar. Su mundo se sumerge en este silencio. Lo que pretende en sus cuadros es representar momentos indescriptibles, sentimientos que no pueden vestirse de palabras. Una comunicación espiritual, una reflexión profunda es lo que transmite el simbolismo de sus pinturas.

 

En la producción de Vrubel siempre existieron dos fundamentos: uno realista y el otro simbolista. El realista se debe a que el pintor prestó mucha atención a lo que le rodeaba e intentaba representarlo a través de la pintura. El simbolista, a cambio, nació como consecuencia de cambio de valores entre la intelligentsia y como resultado de su concepción personal del mundo. No fue simbolista en el sentido global de la palabra, sino más bien un precursor. Su arte siempre se basó en la realidad, es decir, en lo tangible. Sin embargo no podemos apreciar la obra de Vrubel sin analizar las tendencias simbolistas en su creación.

 

SITUACIÓN ARTÍSTICA EN EUROPA EN LOS SIGLOS XIX-XX

 

El arte de Vrubel tiene comienzo a finales del siglo XIX y coincide con la aparición de un nuevo estilo. Este estilo acoge distintos nombres en los países europeos: en Francia e Inglaterra se le denominará Art Nouveau, en Alemania Jugendstil, en Rusia Modern, en España Modernismo. Este Modern nace como deseo de superar el eclecticismo de la cultura artística de la burguesía del siglo XIX.

 

La filosofía del arte simbolista se apoya en las teorías filosóficas idealistas del Occidente, esencialmente la filosofía de Nietzsche y el intuitivismo de Henri Bergson.

  

En el Occidente, al final del siglo XIX tuvieron lugar muchos descubrimientos en el ámbito de las ciencias naturales, fundamentalmente en la física y las matemáticas. Éstos cuestionaban la concepción del mundo que se tenía hasta ese momento. Así mismo surgieron preguntas acerca del arte, la moralidad y la religión, se aumentó el interés por la filosofía de Platón, Kant y la filosofía ideológica rusa.

  

Vrubel era un precursor del simbolismo. Estuvo sujeto con unas raíces sólidas a la tradición rusa. En el arte escogió su propio camino, era a la vez romántico, simbolista, era uno de esos buscadores de la verdad que enorgullecen a la cultura rusa. El lugar que ocupó Vrubel en la historia del arte ruso le concede el derecho de ocupar el mismo lugar en la historia del arte mundial.

  

El simbolismo apareció en muchos países europeos: Bélgica, Francia, Austria, Alemania, Noruega… En Rusia nació más tarde, pero evolucionó de una manera más rápida. Donde mejor se puede apreciar la evolución del simbolismo ruso es en la producción de Vrubel. Su simbolismo no se formó bajo la influencia del Occidente, sino se debe a su propia percepción del mundo. Como ya se ha señalado anteriormente, no era un simbolista, en sus obras está presente tanto el simbolismo como el realismo. Lo nuevo y lo antiguo luchan en sus cuadros, pero lo nuevo acaba venciendo. Lo nuevo en sus obras es la expresión del movimiento, la dominación del espacio. El maestro siempre estaba preparado para la búsqueda de lo nuevo. Se interesaba por el teatro, la música y la literatura. Le atraían las percepciones simbólicas que veía en los escenarios. Sin embargo, a pesar de estos intereses, su verdadera pasión fue la pintura.

 

 

LA ETAPA KIEVEÑA

 

En el año 1880, a la edad de 24 años, Vrubel entró en la Academia de Bellas Artes, convirtiéndose con el tiempo en uno de los mejores alumnos. Dibujaba con la pluma, se interesaba por la acuarela (a la que se quedaría fiel hasta el final de su vida), pero lo que predominaba en sus pinturas era el óleo. Los que más influenciaron en él fueron su maestro Chistiakov y Repin, cuyo taller visitaba a menudo.

 

En la primavera del 1884 bajo la recomendación de Chistiakov, a Vrubel se le ofrece trabajar en la Iglesia de San Cirilo de Kiev. Ahí descubrió el arte ruso antiguo y el arte bizantino que hasta ese momento desconocía. Penetró en su carácter decorativo, su lenguaje plástico. Como resultado de la inmersión en ese mundo, escribió en una carta fechada en noviembre de 1884: “En este año y medio he hecho muchas cosas despreciables e inútiles, y ahora veo con amargura cuánto tengo que trabajar”. Estas palabras demuestran que hubo una ruptura en su manera de comprender el arte. Entendió que lo que había hecho hasta ahora sólo eran ejercicios escolares y no un arte auténtico. A partir de ese momento se metió de cabeza en los estudios de la Antigüedad.

 

En Kiev se le encargó la dirección de la restauración de los frescos bizantinos del siglo XII y la realización de unas cuantas composiciones murales. En un primer momento intentaba aplicar la técnica moderna al óleo al estilo bizantino: dibujo realista, volumen de las formas de las figuras. Al mismo tiempo, antes de su viaje a Venecia, aplica la técnica al óleo para la imitación del mosaico en el tambor de la cúpula de la Catedral de Sofía, donde además pinta varios ángeles, alegorías de las estaciones del año.

 

Un año después de la creación de las pinturas murales, Vrubel comienza a trabajar con el retablo de la Iglesia de San Cirilo. Para esto se va a Italia donde conoce la pintura veneciana: Bellini, Carpaccio, Cima da Conegliano. La influencia veneciana se puede apreciar sobre todo en dos de sus cuadros realizados en 1886 a la vuelta a Kiev: El cuento de Oriente y La niña sentada en frente de la alfombra Persa.

 

El primero es una acuarela miniaturista donde en un primer momento el pintor trabajaba con pincelada amplia y después, con un pincel finísimo, cubría la superficie con pequeñas manchas de diferentes tonos, lo que le añadía un efecto de centello. Esta forma de pintar no tenía nada que ver con la técnica de los mosaicos monumentales.  Sin embargo, esta obra sólo fue realizada como un boceto y más tarde destruida por el propio pintor.

 

La segunda obra, La niña sentada en frente de la alfombra persa, es un lienzo de gran tamaño realizado al óleo y es un retrato de la hija del dueño de la caja de préstamos. Se puede considerar un retrato-fantasía, ya que el pintor convierte a la niña en una heroína de un cuento oriental que se encuentra rodeada de alfombras, vestida de un vestido rosa y luciendo collares de perlas. Aquí se puede apreciar el verdadero nacimiento del simbolismo. Una conexión armónica entre lo real y lo fantasioso era una característica importante del Modern.

 

Las obras de Vrubel, sobre todo las que realizó durante su estancia en Kiev, supusieron un “salto” para el arte ruso. Destacó su Piedad, donde relacionó de una manera sorprendente la intrascendencia, la espiritualidad y la belleza. Este cuadro emana una luz interior, y esto supone una gran novedad para la pintura nacional. Hace cuatro versiones de este tema y prácticamente en todos aparecen dos figuras: la Virgen y su Hijo muerto. Toda la aflicción se concentra en los ojos de la madre que mira al Hijo como preguntándole sobre el misterio de la muerte. No hay palabras, tan sólo una mirada.

 

La idea del “arte por el arte” y del “arte como una forma de lucha” no se adecuan al pensamiento del pintor simbolista. Estudiando la personalidad del pintor, también estudiamos la profundidad de su alma creadora.  El arte moderno se dirige al futuro, pero este futuro se esconde dentro de nosotros mismos. Esto es lo que quería decir Vrubel con sus obras. Ya en la primera etapa de su producción artística, la etapa kieveña, Vrubel, recrea la plenitud de la vida o de la muerte, creando un símbolo. Éste le obliga condensar los colores y crear combinaciones extraordinarias. En esta etapa es donde comienza la aparición del simbolismo.

 

 

EL TEMA DEL DEMONIO EN LA OBRA DE VRUBEL (1890-1902)

 

Los cuadros que había realizado para la Catedral de Vladimir de Kiev habían sido rechazados y este fracaso hizo que el pintor tuviera que volver a Moscú, donde se relacionó con el círculo de Mamontov. Así surge una nueva etapa en su arte y las imágenes de Cristo se ven sustituidas por las de los demonios.

 

La imagen del Demonio llevaba tiempo atrayendo el pensamiento de Vrubel. La primera vez que tocó este tema fue en Kiev. Se habla de que de esta forma quería representar a la mujer de Prahov, el hombre que le había encargado la restauración de los frescos en la Iglesia de San Cirilo. Se había enamorado de ella pero ella había rechazado su amor y quería vengarse representándola en forma del demonio. Sin embargo, este primer cuadro fue destruido y no podemos saber que apariencia tenía. Desde ese momento, el pintor se obsesionó con este tema.

 

Parece ser que sabía que su demonio le traería la fama. A pesar de realizar otros cuadros en esa época, el demonio siempre estuvo presente en él, los lienzos con su representación siempre lo acompañaban. En el 1890 realiza El demonio sentado, donde consigue representar a través de la pintura “los humores del alma”. Este cuadro es el primero de la serie de los demonios. Es un demonio joven, lleno de angustia por el mundo real que le había sido arrebatado. Es una figura casi miguelangelesca, pensativa, se abraza las rodillas con los brazos. Detrás de él se ve un paisaje: un cielo con nubes lilas, con flores fantasiosas y piedras cristalinas que imitan las formas del propio demonio. El demonio parece formar un bloque con este paisaje rocoso. En esta figura no hay triunfo, sino angustia que se expresa a través de la cabeza ladeada. Lo que se transmite es un mundo fantástico y fabuloso, pero a la vez inanimado o petrificado. 

 

Al acabar este cuadro, Vrubel se dedica a ilustrar el poema Demonio de Lermontov. El demonio de Lermontov es un ser que sufre, pero sin embargo es el “zar de la sabiduría y libertad”. El demonio vrubeliano, sin embargo, no es augusto, sino al contrario, angustioso. Y esto se pudo apreciar en sus ilustraciones del poema. A pesar de todo, la serie de estas ilustraciones se puede considerar la cima de la maestría de Vrubel como grafista.

 

Tras la realización de las ilustraciones aparece El demonio volando. Aquí el pintor representa el vuelo del demonio dominado por la comprensión de su soledad y el sinsentido de sus luchas y esperanzas. Este demonio tiene una apariencia parecida al Demonio sentado, pero ya es mayor y, por tanto, aún más desilusionado. Está lleno de fuerzas y ponderabilidad, pero su vuelo es inútil.

 

En el 1902 realiza El demonio vencido, el cuadro más importante del ciclo. Aquí es donde representa la contradicción entre un alma orgullosa y su impotencia y debilidad al encontrarse derribada de las cimas montañosas al precipicio. La grandeza del alma y la impotencia del cuerpo son las contradicciones que luchan en este cuadro. Este demonio ha sufrido un naufragio, pero su alma no se ha derrotado. En sus ojos hay algo de orgullo. El demonio con su cara deformada, sus manos detrás de la cabeza, forma una composición psicológica.

 

Vrubel nunca quedó satisfecho con esta obra. Se dedicó completamente a ella olvidando de su familia y sus amigos. Incluso cuando el cuadro ya se había colocado en una galería, Vrubel seguía delante del cuadro, añadiendo pinceladas, cambiando la expresión del rostro del Demonio antes de que llegaran los visitantes. Pero seguía sin satisfacerse.

 

El demonio vencido no atrae solamente por su técnica pictórica, sino por ser la encarnación de la tragedia del pintor que en esa época empezaba a tener problemas psíquicos.

 

CONCLUSIÓN

 

El arte de Vrubel necesita una investigación gradual. A pesar de la complejidad de la visión del mundo de pintor, su conciencia se caracteriza por su integridad y unicidad. Sus obras son clásicas, si entendemos por clásico el carácter convincente y la solidez. Vrubel era el pintor más clásico de su época, ya que expresaba sus pensamientos con perfección.

 

Las imágenes romántico-simbólicas aparecen en su obra como resultado de sus propias preocupaciones. Lo que pretende con ellas es expresar algo bello, algo que no encontraba en la realidad. Su arte nos motiva a luchar contra la inexpresividad de la vida cotidiana. 

 

El romanticismo surgió en Rusia en el momento de la aparición de las ideas liberales y se desarrolló durante los años anteriores a la Revolución. La estética del simbolismo y del neorealismo se basaba en los ideales de la verdad, la bondad y la belleza. El entrelazamiento del neorealismo y simbolismo en el arte de Vrubel se debe a su reconsideración de las leyendas, bilinas y cuentos.

 

El simbolismo de Vrubel fue condicionado por su percepción del mundo y su aspiración por penetrar en las capas más profundas de la realidad. Vrubel compaginaba el realismo con el simbolismo y en la mayoría de las veces esta dualidad siempre estuvo presente para él a la hora de elegir el asunto pictórico.

  

Vrubel era el único pintor ruso que dio vida a los símbolos poéticos.  No tuvo ningún seguidor directo de su estilo. El simbolismo ruso se desarrolló de una forma independiente. Sin embargo, los rasgos simbolistas, las bases arraigadas por Vrubel, pueden apreciarse en los pintores del grupo artístico llamado La rosa azul.

Andrej Rublev: Fila de iconostasio de Zvenigorod (San Pablo)

Escrito por arterusouv 14-06-2011 en General. Comentarios (0)

Por Marina L. Martínez Sarrión

Historia del Arte

 

 

 

 

 

El icono de san Pablo apóstol está ejecutado de una manera ligeramente diversa; esto permite, con la atribución de toda la fila a Andrej Rublev, relacionar este icono con las obras de su colaborador Daniil Ciornij.

El apóstol aparece presentado como un teólogo pensador, con una frente poderosa, surcada rítmicamente por arrugas profundas, descubriendo la intensidad del pensamiento inmerso en los secretos de la revelación divina.

Andrej Rublev: Fila de iconostasio de Zvenigorod (San Miguel Arcángel)

Escrito por arterusouv 14-06-2011 en General. Comentarios (0)

Por Marina L. Martínez Sarrión

Historia del Arte

 

El icono de San Miguel arcángel es estilísticamente afín a la figuración del arcángel de la derecha en el icono de la Trinidad. Pero aquí el rostro es interpretado de un modo más profundo.

Una ligera inclinación de la cabeza, iluminada en el exterior por flujos de luz espiritual, expresa la profunda veneración contemplativa del supremo arcángel frente al Logos creador.

 

Andrej Rublev: Fila de iconostasio de Zvenigorod

Escrito por arterusouv 14-06-2011 en General. Comentarios (1)

 

Por Marina L. Martínez Sarrión

Historia del Arte

 

 

 

 

En 1918 en Zvenigorod, cerca del antiguo templo de la Dormición, fueron hallados tres iconos de una fila de oración: Redentor, San Miguel Arcángel y San Pablo Apóstol.

Su perfección artística es tan elevada que hubo que atribuírselos a Andrej Rublev o bien suponer que hubiera vivido otro pintor contemporáneo a él y de igual valor, que nunca mencionado antes por las crónicas. Estos iconos recibieron el título de “Fila de iconostasio de Zvenigorod”.

El lugar central en esta fila lo ocupa el Redentor. Se han conservado el rostro y una parte del tórax. Pequeños fragmentos del fondo permiten suponer que fue pintado sobre un fondo dorado.

El rostros es una gran revelación de Cristo al mundo: lleva una impronta de la eternidad peculiar a poquísimos de los demás iconos encontrados.

En el aspecto del Redentor se unen de manera sorprendente rasgos del Logos del primer cristianismo y un heriatismo medieval. Algo profético indica las misteriosas profundidades de la doctrina de Cristo comprensibles para todos los siglos futuros.

Andrej Rublev: Video Icono de la Trinidad

Escrito por arterusouv 14-06-2011 en General. Comentarios (0)

Por Marina L. Martínez Sarrión

Historia del Arte

 

En este breve video podemos apreciar con más detalle el exquisito trabajo de Rublev en su icono de la Trinidad.

 

http://www.youtube.com/watch?v=M3vdin1xJls&feature=related