ARTE RUSO

ANDREJ RUBLEV: Santísima Trinidad

Escrito por arterusouv 14-06-2011 en General. Comentarios (0)

 

Por Marina L. Martínez Sarrión

 

 

 

El beato Andrej Rublev pintaría esta obra alrededor del año 1411.

La iconografía de la imagen se remonta al primer cristianismo, ya que en las paredes de las catacumbas se venía representando la escena de Abrahán con los tres viandantes que, según los santos padres, se interpretaba como el misterio de la Santísima Trinidad, oculta al conocimiento religioso del Antiguo Testamento.


Todos los rasgos de las cabezas, los contornos de las figuras, el plegado de los paños, poseen la armoniosa fluidez característica de la estatuaria clásica.

La austeridad del equilibrio de la representación, la gran serenidad del conjunto, responden a las máximas preocupaciones por parte del artista. Quería encarnar en esta pintura, ese equilibrio y serenidad mezclado por la completa contemplación religiosa.


Creo que lo que más cautiva al espectador al contemplar este icono, es el singular refinamiento que emplea en la escala cromática y el tono de los dorados. Los matices de amarillo, azul oscuro, morado purpúreo, armonizan hábilmente con las gradaciones del azul celeste y del verde pálido. Las oscuras manchas de los rostros, manos y pies, la túnica color granate oscuro del ángel que aparece en el centro de la composición, el enérgico contorno del árbol, en nada turban el armonioso y apacible coro de colores.

ANDREJ RUBLEV: Introducción

Escrito por arterusouv 14-06-2011 en General. Comentarios (0)

Por Marina L. Martínez Sarrión

 

Historia del Arte

 

Después de Teófanes el Griego llevara a Rusia un nuevo mensaje sobre la posibilidad de

 

expresar materialmente cuanto en la plegaria intelectiva se les descubría a los

 

exicastas bizantinos, su contemporáneo Andrej Rublev descubrió imágenes

 

correspondientes a la experiencia espiritual de Serghij Radonezhskij y de sus discípulos,

 

los cuales en la contemplación de la Santísima Trinidad, adquirieron una fuerza que

 

superaba las detestadas discordias de este mundo.

El más grande pintor de iconos rusos se formó en el ámbito de un renacimiento

 

espiritual en la Rusia que dio inicio a la autoconciencia nacional.

La primera mención que se tuvo de este autor fue en 1405, fecha en la que junto a

 

Teófanes el Griego y Prokhor de Gorodtzá, trabajó en la pintura de la catedral de la

 

Anunciación del Kremlin de Moscú. Esta invitación testimoniaba indudablemente una

 

atención hacia el joven iconista por parte del metropolitano Kiprian. Rublev era ya

 

monje y había tenido como educador al venerable Kikon Radonezhskij, discípulo y

 

sucesor de Serghij.

Otra alusión en las crónicas se refiere al trabajo de Andrej Rublev en la catedral de la

 

Dormición en Vladimir. También se cita el nombre del iconógrafo Daniil Ciornij. Con

 

probabilidad, fue precisamente en Vladimir donde nació aquella unión espiritual y

 

creativa de ambos religiosos. El significado de tal comunidad espiritual se descubre en

 

los iconos de los apóstoles de Pedro y Pablo, en los de los médicos anagiri1 Cosme y

 

Damián.

Mujeres de Valdai

Escrito por arterusouv 01-02-2011 en General. Comentarios (0)

Mujer soltera de Valdai.

La ciudad de Valdai se halla en el gobierno de Novgorod y está situada en la carretera que une Novgorod-Veliki, o el gran Novgorod, con Moscú. Fue poblada por prisioneros polacos durante el reinado de Alexis Michaelovich. Sus habitantes, en especial las mujeres, son alegres y bien parecidos, conservando hasta hoy algo de sus maneras y acento originales.

El paisaje que rodea a Valdai es sumamente bello, con abundantes lagos, algunos de los cuales con islas parcialmente cubiertas de bosques. El más extenso es el lago Valdai, que visto desde la ciudad nos ofrece una vista deliciosa. Encierra varias islas dentro de su perímetro de unos cuarenta kilómetros. Las montañas Valdai no son demasiado elevadas, si bien son las de mayor altura en esta parte del país, y separan las aguas que fluyen hacia el mar Caspio de las que se dirigen hacia el Báltico.

 

Mujer casada de Valdai.

El atuendo de las mujeres casadas de este distrito se diferencia en algunos aspectos del de las solteras, tal como se hace patente en las láminas. Las mujeres polacas son verdaderamente más bonitas que las rusas, y la causa probable de la mayor belleza de las mujeres de Yaldai quizá estribe en la mezcla entre la raza de los polacos y los naturales de esta región. Aquí, al igual que en casi toda Rusia, la gente es muy propensa a cantar, no sólo melodías sencillas, sino melodías que los campesinos interpretan incluso a varias voces. Los postillones se pasan cantando toda la etapa, los soldados cantan mientras marchan y los labriegos, realizando la más laboriosa de sus tareas.

 

 

Pallas, Peter Simon, Rusia en el siglo XVIII : trajes, historia, costumbres. Esplugues de Llobregat (Barcelona) : Plaza & Janés, 1990

Iconos

Escrito por arterusouv 31-01-2011 en General. Comentarios (0)

                  

Boris y Gleba, s.XIV.                             Boris, Gleba y Vladimir, s.XIV.

 

 

 

 

 

 

Mujeres

Escrito por arterusouv 31-01-2011 en General. Comentarios (1)

Muchacha de Estonia.

La peculiaridad del atuendo de la mujer soltera de Estonia se debe exclusivamente a su tocado. La toca de las mozas carece de copa y consiste meramente en una cinta ceñida a la cabeza, más alta por delante que por detrás, confeccionada con un material rígido y recubierta de tela coloreada. También se ata por detrás formando lazos de diversos colores, de los que penden algunas cintas en número y de longitud determinados. La túnica recta de las mujeres lleva bordados lós bajos y los puños; además se ponen unos petillos fantásticos y extraños, que a veces son de lino de distintos colores y bordados. En la cintura, justo por encima de la cadera, se ciñen algunos cinturones de colores, muestras de una labor primorosa.

Campesina de Ingria.

El carácter de sus habitantes no se distingue precisamente por gozar de la mejor reputación; en efecto, se destacan por sus cualidades de ladrones y otros libertinajes, con lo cual se hallan reducidos a un grado extremo de pobreza. Esto no obsta para que las mujeres vistan de un modo muy curioso y aun con despilfarro si se considera los medios con que cuentan. Las mangas y demás partes de su traje recto están bordadas y laboriosamente trabajadas. En lugar de enagua, llevan un delantal doble que se solapa por detrás pero que no alcanza por delante, por lo que aquí se ponen otro muy ornamentado con cuentas y pequeñas conchas.

En las orejas lucen asimismo adornos raros y de gran tamaño. En casa, llevan un tocado formado por un inmenso trozo de lino de cinco a seis metros de largo que se sujetan alrededor de la cabeza y les cuelga por detrás hasta bastante abajo. Cuando las campesinas se visten para ir a la ciudad se ponen una toca rusa como la que se muestra en la lámina y también una amplia capa o toga de ropa o lino encima del vestido, abrochada en el pecho mediante botones.

 

Pallas, Peter Simon, Rusia en el siglo XVIII : trajes, historia, costumbres. Esplugues de Llobregat (Barcelona) : Plaza & Janés, 1990