ARTE RUSO

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EL SIMBOLISMO Y ARTE NOUVEAU, Por Inma Sánchez

Escrito por arterusouv 23-01-2011 en General. Comentarios (0)

    IVÁN YÁKOVLEVICH BILIBIN

 

Iván Yákovlevich Bilibin nació el 4 de agosto de 1876 en Tarjovka, cerca de San Petersburgo. Hacia 1899 la revista Mir Iskusstva le encargó unos dibujos, aquí comienza su actividad en el manejo de las artes gráficas y la ilustración de libros, también hizo ilustraciones de cuentos rusos para la Casa de la Moneda. Se matriculó en el particular taller artístico que dirigía Repin. En la segunda exposición organizada por la revista Mir iskusstva presentó diez ilustraciones de cuentos; el pájaro de fuego y el lobo gris, el halcón resplandeciente, entre otros. La revista le incluyó entre los participantes permanentes de dichas exposiciones y continúo ilustrando cuentos.

            Bilibin quedó impresionado al ver la exposición de Viktor Vasnetsov que realizó en San Petersburgo, y le hizo orientar  su carrera artística. Viajó a Moscú y visitó a Vasnetsov, donde descubrió las corrientes románticas que buscaban inspiración otros artistas como Vrubel. Le sugestionaron los cuentos y el arte tradicional rusos. 

Estas son algunas de las ilustraciones realizadas por Bilibin:  

 

   

  

 

    

 

 Bilibin fue uno de los fundadores del arte gráfico ruso como rama independiente del arte, manteniéndose siempre en la línea de la ilustración de bilinas y cuentos. En 1904 realizó para el Teatro Nacional de Praga los decorados y el vestuario de la ópera Snegúrochka, de Rimski-Kórsakov.

            Viajó por muchos países dejando su huella, como los paneles murales (Boris y Gleba en un barco, El Cairo, 1921), frescos, etc.  Llegó a ser Doctor en Bellas Artes, profesor del Instituto de Pintura, Escultura y Arquitectura de la Academia de Bellas Artes de la URSS, la Segunda Guerra Mundial le sorprendió en Leningrado trabajando en la ilustración de bilina,, realizando los decorados y el vestuario de la película El herrero coloso (Estudios de Bielorrusia), que  no pudo terminar.  

 

Historia del Arte-Universidad de Valencia.

 

 

 

 

EL SIMBOLISMO Y ARTE NOUVEAU, Por Inma Sánchez

Escrito por arterusouv 23-01-2011 en General. Comentarios (0)

ISAAC LEVITÁN

En el artículo redactado por Sonja Friedmann[1] podemos averiguar una breve biografía sobre el pintor: Isaac Levitán nació el 30 de agosto de 1860 en el shtetl de Kibarti, ubicado en la región de Kovno, en Lituania. Levitán tenía sangre judía, su padre era hijo de un rabino, por motivos de trabajo la familia se trasladó a  Moscú y allí Isaac con trece años ingresó en una escuela que enseñaba pintura, escultura y arquitectura. Más tarde entró en los talleres especializados en pintura de paisajes donde destacó como alumno y fue muy apreciado por sus maestros.

Con 17 años se quedó huérfano y continúo sus estudios gracias a que obtuvo una beca. En 1877 expuso sus trabajos con bastante éxito, y aunque existieron deportaciones masivas de judíos dos años más tarde, él pudo permanecer en Moscú.

En 1880 el coleccionista Pavel Mijailovich Tretyakov compró su cuadro Día de otoño, Sokolniki, 1879, se trataba del mismo que encargó a Iván Kramskoy uno de los más reconocidos retratos de León Tolstoy.  

 

 

- Isaac Levitán, Día de otoño, Sokolniki, 1879.

 

 

            Hubo una gran afinidad entre los dos pintores. Levitán participó de la organización y las exposiciones de “Artistas Itinerantes”. Abandonó sus estudios de paisaje urbano en los barrios y extramuros de Moscú, para trabajar en los bosques y praderas cercanos, en una corriente artística que se llama en inglés, “landscape of mood” ( al así como el estado de ánimo del paisaje). En 1897 fue elegido miembro de la Academia Imperial de las Artes y en 1898 Decano de su alma mater. Falleció en  agosto de 1900, sus últimas obras están dotadas de una gran luz y refleja la paz y la belleza de la naturaleza rusa y al mismo tiempo con un toque de tristeza. Una de sus últimos lienzos fue Otoño dorado, Villa[2].

 

 

 

- Levitán, Otoño dorado, villa.

 

 

Levitán fue el intérprete de los paisajes melancólicos de la estepa y del bosque ruso. El paisaje francés moderno en la Exposición Internacional de París en 1889: Corot, los maestros de la escuela de Barbizon y de la escuela impresionista dejaron en él una profunda impresión. Pero no quiso imitarlos, y al regresar a su patria hizo un esfuerzo en aplicar a la representación de los paisajes rusos la ciencia de los valores que tomó de Corot y la división de los tonos puros que le había enseñado Monet.

Sobretodo expresó los aspectos melancólicos y desolados que coincidían con su triste personalidad. Pintaba los paisajes puros, sin añadir figuras humanas, tenía preferencia por pintar grandes extensiones acuáticas, el agua viva de los grandes ríos, el agua muerta de los estanques y prefería la dulzura de los crepúsculos que al resplandeciente sol, también antes que la primavera tenía predilección a la melancolía del “otoño dorado[3]”.

 

Historia del Arte-Universidad de Valencia.

 



[1] SONJA FRIEDMANN,  Pintores judíos. Isaac Levitán, la palabra israelista, 2006

[2] SONJA FRIEDMANN,  Pintores judíos. Isaac Levitán, la palabra israelita, 2006

 

[3] LOUIS RÉAU, El arte ruso, Breviarios del Fondo de Cultura Económica, México-Buenos Aires, 1957

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Escrito por arterusouv 23-01-2011 en General. Comentarios (0)

KONSTANTÍN ALEXEIEVICH KOROVIN (1861-1939)

 

 Artista contemporáneo de Serov, Korovin se inclina más por la forma pictórica del impresionismo. Se forma en la escuela de Moscú en la que trabajó con Savrásov y Polénov. Sus primeras obras siguen la tradición recibida de sus maestros, enriqueciéndola con el impresionismo francés, que conoce directamente gracias a sus continuos viajes por Europa entre los años 80 y 90.  En algunas de sus obras se puede apreciar la influencia de Manet.

 Según Mijail Allenov[1] este artista es la manifestación más resplandeciente del impresionismo ruso. Para Korovín la pintura es ante todo “un festín para los ojos”. Maestro incomparable del estudio pintado, saboreaba el encanto particular de lo inacabado, elevó el estudio, y la escritura libre e improvisada asociada a él, al rango de una categoría nueva de la expresividad artística. En Korovin, el tema se convierte en un fenómeno propiamente pictórico, un juego particular que encanta a la vista, un acorde de colores que produce un efecto coloreado original, todo lo que se agrupa bajo la noción de “tema pintoresco”.

 

 

 - Korovin,  invierno, 1911

 

Pero su verdadera vocación es la decoración teatral, después de trabajar varios años en el teatro de ópera privado de Mámontov en Moscú, se convirtió en el principal diseñador del teatro Bolshoi. Su comienzo  ahí está relacionado con la representación de Don Quijote, con música de L. Minkus, en 1900. Golovín fue otro pintor importante de la época que realizó las decoraciones para este ballet, incorpora nuevas técnicas de decoración para los escenarios, en la organización del espacio escénico y en el espectáculo. Uno de sus cuadros más sugerentes es el titulado Muelle en Gurzuf.

 

 

 

 

 

- Korovin, Muelle en Gurzuf, 1914

 

 

 

Historia del Arte-Universidad de Valencia.



[1] MIJAIL ALLENOV, La pintura rusa a finales del s. XIX 

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Escrito por arterusouv 23-01-2011 en General. Comentarios (0)

MIJAIL ALEXANDROVICH VRÚBEL (1856-1910)

 

 

           

            Durante el año de 1887 trabajaba en Kiev, donde pinta una serie de esbozos de acuarela para los frescos de la Catedral de San Vladimiro, que nunca se llevaron a término, pero en los que se puede apreciar una gran originalidad de quien va a ser uno de los más importantes de los maestros del simbolismo ruso.

            En la literatura crítica de principios del siglo XX, se busca una imagen matemática para expresar el principio fundamental de poética simbolista: “Una infinita cuadratura del círculo mediante polígonos”. Exactamente así es la forma en que Vrubel compone las formas en volumen sobre una superficie.

 

            Vrubel dota a sus personajes de una atención sobrehumana estableciendo una identidad de orden mágico entre el cuadro visible del mundo y “la óptica espiritual” de los habitantes de ese mundo. Esta atención fantástica, la manera de investigar la naturaleza con una concentración extrema (hipernaturalismo) fundamenta el simbolismo en su calidad de diálogo con una vida que se deja adivinar en las profundidades ocultas, nocturnas, del ser. Esta percepción de la forma en las producciones de Vrubel fue única en su tiempo.

 

            La obra El demonio sentado, de 1890, inaugura el período moscovita de la actividad del pintor.

 

 - Vrubel,  El demonio sentado, 1890

 

            Según dice Mijail Allenov en esta obra “se ve una iluminación y luz coloreada que atraviesa las facetas de la forma cristalina, el cuerpo tratado de forma escultórica, evoca las imágenes titánicas de Miguel Ángel. En el color del cuadro, los potentes acordes inspirados en la pintura veneciana, que el pintor había estudiado de cerca durante su viaje a Italia En 1885, están como refractados en facetas preciosas a la manera de los mosaicos de Kiev. Y la luz externa hace espejear el mosaico se trueca aquí en una luz que irradia desde el interior, a la manera de los colores del vitral”[1]

            Como maestro de la fantasía que estiliza, Vrubel es uno de los precursores y representantes más destacados del estilo moderno en Rusia. En la segunda mitad de los años 90, su obra está inspirada por el folclore y la leyenda, también experimenta imitando el artesanado popular, en la escultura en mayólica realizando diseños de platos decorativos, chimeneas para Abramtsevo, de decoraciones de balalaika.

            La música de Rimski-korsakov jugó un papel importante en la obra de Vubrel poniéndolo en contacto con el mundo del folclore. También se encargó de la decoración  de la ópera para el teatro de Mamontov, y tanto en las óperas como en la obra sinfónica de Rimski-Korsakov quedó deslumbrado por la poesía del elemento acuático representado en la tesitura orquestal de su música.

            Esta aptitud de sentir y expresar de manera convincente la unión, la cohesión de todo con todo en la naturaleza y de la naturaleza con el hombre reside la fuente de la autenticidad artística de las obras de Vubrel como su obra Pan inspirada en el relato de Anatole France El santo sátiro.

 

 

Archivo:Vrubel pan.jpg 

- Vrubel, Pan, 1899

 

            Vrubel restituye la fuerza de lo vegetal, acuático o floral, cuyas representaciones son las criaturas mitológicas o legendarias, como por ejemplo en la obra La princesa cisne, con su misterio, espejismos y angustia.

 

 

 

Image  

 

 

- Vrubel, la princesa cisne, 1900.

 

 

Historia del Arte- Universidad de Valencia.



[1] MIJAIL ALLENOV, La pintura rusa a finales del s. XIX