EL SIMBOLISMO Y ARTE NOUVEAU, Por Inma Sánchez

Escrito por arterusouv 23-01-2011 en General. Comentarios (0)

ISAAC LEVITÁN

En el artículo redactado por Sonja Friedmann[1] podemos averiguar una breve biografía sobre el pintor: Isaac Levitán nació el 30 de agosto de 1860 en el shtetl de Kibarti, ubicado en la región de Kovno, en Lituania. Levitán tenía sangre judía, su padre era hijo de un rabino, por motivos de trabajo la familia se trasladó a  Moscú y allí Isaac con trece años ingresó en una escuela que enseñaba pintura, escultura y arquitectura. Más tarde entró en los talleres especializados en pintura de paisajes donde destacó como alumno y fue muy apreciado por sus maestros.

Con 17 años se quedó huérfano y continúo sus estudios gracias a que obtuvo una beca. En 1877 expuso sus trabajos con bastante éxito, y aunque existieron deportaciones masivas de judíos dos años más tarde, él pudo permanecer en Moscú.

En 1880 el coleccionista Pavel Mijailovich Tretyakov compró su cuadro Día de otoño, Sokolniki, 1879, se trataba del mismo que encargó a Iván Kramskoy uno de los más reconocidos retratos de León Tolstoy.  

 

 

- Isaac Levitán, Día de otoño, Sokolniki, 1879.

 

 

            Hubo una gran afinidad entre los dos pintores. Levitán participó de la organización y las exposiciones de “Artistas Itinerantes”. Abandonó sus estudios de paisaje urbano en los barrios y extramuros de Moscú, para trabajar en los bosques y praderas cercanos, en una corriente artística que se llama en inglés, “landscape of mood” ( al así como el estado de ánimo del paisaje). En 1897 fue elegido miembro de la Academia Imperial de las Artes y en 1898 Decano de su alma mater. Falleció en  agosto de 1900, sus últimas obras están dotadas de una gran luz y refleja la paz y la belleza de la naturaleza rusa y al mismo tiempo con un toque de tristeza. Una de sus últimos lienzos fue Otoño dorado, Villa[2].

 

 

 

- Levitán, Otoño dorado, villa.

 

 

Levitán fue el intérprete de los paisajes melancólicos de la estepa y del bosque ruso. El paisaje francés moderno en la Exposición Internacional de París en 1889: Corot, los maestros de la escuela de Barbizon y de la escuela impresionista dejaron en él una profunda impresión. Pero no quiso imitarlos, y al regresar a su patria hizo un esfuerzo en aplicar a la representación de los paisajes rusos la ciencia de los valores que tomó de Corot y la división de los tonos puros que le había enseñado Monet.

Sobretodo expresó los aspectos melancólicos y desolados que coincidían con su triste personalidad. Pintaba los paisajes puros, sin añadir figuras humanas, tenía preferencia por pintar grandes extensiones acuáticas, el agua viva de los grandes ríos, el agua muerta de los estanques y prefería la dulzura de los crepúsculos que al resplandeciente sol, también antes que la primavera tenía predilección a la melancolía del “otoño dorado[3]”.

 

Historia del Arte-Universidad de Valencia.

 



[1] SONJA FRIEDMANN,  Pintores judíos. Isaac Levitán, la palabra israelista, 2006

[2] SONJA FRIEDMANN,  Pintores judíos. Isaac Levitán, la palabra israelita, 2006

 

[3] LOUIS RÉAU, El arte ruso, Breviarios del Fondo de Cultura Económica, México-Buenos Aires, 1957